DIARIO DE
PRÁCTICA
LUNES
12 DE MARZO DE 2012
Llegué puntual a la escuela, pero al entrar al
salón la mayoría de los niños y la maestra titular ya estaban en sus lugares.
Enseguida la maestra los ordenó y les platicó que yo estaría trabajando con
ellos durante una semana. Yo les recalqué la misma idea, algunos niños
sonrieron.
Les entregué los gafetes que había preparado
para ellos, supuse que no les agradaría la idea de usarlos todo el día –pues
eran de sexto– y como fue, algunos niños
ni siquiera se atrevían a ponérselo, sin embargo les expliqué que necesitaba
que lo usaran porque no me sabía sus nombres y era de mala educación
señalarlos, al parecer comprendieron la idea porque enseguida se lo pusieron.
Posteriormente tocó el timbre para salir a honores.
Al regresar les repartí un papelito con los
nombres de cada niño y les entregué una hoja de color para que escribieran una
carta a esa persona, los niños se emocionaron, pero ya en el tiempo destinado
para dicha actividad me di cuenta que a
algunos niños les costaba mucho trabajo
escribirle a otra persona y más aun cuando no tenían una relación muy
frecuente, sien embargo no dejó de ser interesante para ellos.
Las clases se vieron interrumpidas, porque el
salón lo ocuparon para que tres de los grupos de sexto se tomaran unas fotos.
La verdad me preocupé un poquito porque no abordaría todas las actividades que
tenía planeadas, pero una cosa que debo entender es que en la escuela suceden
una serie de imprevistos que debo atender de la mejor manera.
Regresando a la clase, los niños continuaron
escribiendo su carta la depositaron en
el buzón y continuamos con el tema de “La carta personal”, después de ello me
dediqué a entregar las cartas, los niños estaban ansiosos por recibirlas y cada
vez que entregaba una había expresiones como “uuuuuuuy”. Pedía a algunos niños
que leyeran sus cartas y así identificar los elementos que contenía o los que
faltaban de acuerdo a lo que habíamos visto. Llegó la hora de recreo y hubo
niñas que me decían “maestra,
después del recreo yo quiero leer mi carta…” o me mostraban que su carta si
tenía todas las partes de una “carta personal”, era un tema sencillo pero con
ello demostraban que lo habían aprendido.
Después del recreo los niños tuvieron clase de
educación física y yo ni enterada estaba, ya que en el horario no estaba
contemplada dicha materia e incluso no todos los niños sabían que les tocaba
educación física y por tanto no llevaban en pants. Mientras los niños
trabajaban, estuve platicando con algunas de las niñas que no podían hacer los
ejercicios porque llevaban falda, entre ellas estaba Cande, una de la niñas que
tiene necesidades educativas especiales, pude ver que ella aunque es un poco
seria es capaz de integrarse con sus compañeros y que es bien aceptada por los
mismos y también que tiene un cierto grado de independencia pues ella no
necesita que alguien la acompañe al baño o a la tienda.
Después de su clase de educación física, los
niños querían seguir jugando pero todavía restaba media hora para salir,
entonces decidí continuar con clase de ciencias naturales, no me daba tiempo de
realizar el experimento que había planeado sin embargo contestamos algunas
actividades de su libro a partir de lo que ellos ya conocían, a fin de cuentas
el tema que daría es tema de repaso.

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